Pero ¿Un Dios dueño de todo lo creado, estaría dispuesto a solo compartir migajas con su criatura, el ser humano; aquel hecho a su imagen, un poco inferior a los Ángeles?.
O está dispuesto a bendecirlo con prosperidad como lo hizo con muchos hombres mencionados en la Biblia en el Antiguo testamento.
Abraham, Isaac, David, Job, Jacob; el Rey Salomón.
Dios, como menciona la Biblia, es el Dios feliz; y el hombre es plenamente feliz cuando acepta a Cristo como su salvador personal; sabe que esa riqueza interior le da la oportunidad de prosperar y ser feliz.
Ahora vamos a preguntarnos si en el Nuevo testamento existieron ricos que fueron bendecidos por Dios y encontramos en Hechos, varios ejemplos de personas ricas que favoreciendo a los pobres y obrando bondadosamente*, representan dignamente al Cristianismo que todos nosotros decimos representar
Si bien no es por obra, sino por la gracia de Dios que nosotros sostenemos la salvación, el hecho de obrar generosamente con el prójimo** nos hace parte de ese reinado eterno donde Dios comparte con su hijo Jesucristo y con los seres humanos de fe, la riqueza del universo.
Néstor Salgado
Escritor, Evangelista de Misión Nueva Vida
* Hechos 4:34-35
**Instrucciones a los ricos en 1 Timoteo 6:17-19: Pablo instruye a los ricos a no ser altaneros, sino a poner su esperanza en Dios y a ser "ricos en buenas obras, generosos y prontos a compartir", acumulando así un tesoro en el cielo en lugar de riquezas terrenales