jueves, 27 de noviembre de 2025

El Dios que quiere la prosperidad

En el Cristianismo muchas veces se ha debatido, incluso Teológicamente el tema de la prosperidad y la riqueza de las personas. 
Pero ¿Un Dios dueño de todo lo creado, estaría dispuesto a solo compartir migajas con su criatura, el ser humano; aquel hecho a su imagen, un poco inferior a los Ángeles?.
O está dispuesto a bendecirlo con prosperidad como lo hizo con muchos hombres mencionados en la Biblia en el Antiguo testamento.
Abraham, Isaac, David, Job, Jacob; el Rey Salomón.
Dios, como menciona la Biblia, es el Dios feliz; y el hombre es plenamente feliz cuando acepta a Cristo como su salvador personal; sabe que esa riqueza interior le da la oportunidad de prosperar y ser feliz. 
Ahora vamos a preguntarnos si en el Nuevo testamento existieron ricos que fueron bendecidos por Dios y encontramos en Hechos, varios ejemplos de personas ricas que favoreciendo a los pobres y obrando bondadosamente*, representan dignamente al Cristianismo que todos nosotros decimos representar
Si bien no es por obra, sino por la gracia de Dios que nosotros sostenemos la salvación, el hecho de obrar generosamente con el prójimo** nos hace parte de ese reinado eterno donde Dios comparte con su hijo Jesucristo y con los seres humanos de fe, la riqueza del universo.
Néstor Salgado 
Escritor, Evangelista de Misión Nueva Vida

* Hechos 4:34-35
**Instrucciones a los ricos en 1 Timoteo 6:17-19: Pablo instruye a los ricos a no ser altaneros, sino a poner su esperanza en Dios y a ser "ricos en buenas obras, generosos y prontos a compartir", acumulando así un tesoro en el cielo en lugar de riquezas terrenales

viernes, 28 de marzo de 2025

Siempre son los mismos

Cambian las generaciones, pero los opresores siguen vistiendo los mismos ropajes.
El mismo poder los tornan casi, inmunes. 
Dueños de gran parte de la Tierra, eternas familiares terratenientes.
Ropaje verde oliva y sensación de inmortal poder. 
Otros, aparentan piedad camuflando su ambición 
detrás de fachadas angelicales,
de Cristos crucificados.
Mercaderes del poder económico, que cambian
de colores como el camaleón 
de acuerdo a conveniencias, o intereses.
¡¡¡Cómo te pareces Argentina del treinta, al País del veinticinco!!!

Autor Jorge Santoro

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jueves, 28 de noviembre de 2024

Elevar nuestras aspiraciones

Muchas veces no alcanzamos buenos resultados en nuestros proyectos de desarrollo económico y social porque planificamos mal. 
Debemos ser conscientes que es necesario tener una buena estrategia y un plan alternativo por si surgen algunas circunstancias que entorpecen lo que pensamos desarrollar que nos permitan seguir avanzando en búsqueda del objetivo que deseamos alcanzar. 
Vivimos en la República Argentina, un País que económicamente nunca ha sido lo suficientemente estable como para asegurarnos que todo va a seguir del mismo modo en los aspectos económicos y financieros.
Anticiparnos a los ciclos de la economía puede darnos herramientas positivas para transformar una crisis, en una solución qué nos favorezca económicamente.
Debemos elevar nuestras aspiraciones y seguramente nuestras iniciativas serán recompensadas con el éxito.
Asesor Omar Salgado
Técnico en ventas 

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lunes, 10 de junio de 2024

Una buena actitud hacia los logros materiales

Me crié en una familia donde muchas veces la tendencia espiritual que tenía influía negativamente sobre la idea de poseer bienes materiales.
Eso me generaba a mí y a mis seres queridos algunas inconveniencias a la hora sentirnos demasiado materialistas cuando deseábamos progresar. 
Hasta que finalmente entendimos perfectamente la palabra de Dios donde dice "No solo de pan vivirá el hombre"*. Eso significa que uno puede poseer y buscar bienes materiales a través del trabajo y el esfuerzo pero a su vez también cuidar y cultivar lo espiritual. 
Esa nueva actitud me llevó a ofrecer más mis servicios y a creer más en mis capacidades profesionales.
Estimado lector puedes realizarte en el mundo del trabajo y de la empresa sintiéndote orgulloso de lo que tienes y de lo que logras cotidianamente. 
Eso no impedirá que seas una persona con una buena espiritualidad.
No hay contradicciones, al contrario, las personas que sienten que pueden lograrlo son los que más cooperan para que a los demás también les vaya bien.

Néstor Salgado 
Escritor/ técnico en ventas